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NOVEDAD
Esta Guía Naïf de Costumbres Canarias, ha sido
un proyecto ideado y hecho realidad por Ángeles Violán Acevedo, pintora
tinerfeña que cultiva el arte Naïf, estilo ingenuo y popular, como forma
artística de expresión, quien también nos descubre su faceta literaria.
Cuenta además con la importante y excelente
colaboración del reconocido escritor, poeta y novelista Rafael Arozarena
Doblado, Premio Canarias de Literatura, así se conjugan en perfecta
simbiosis Arte y Literatura.
El pincel y la pluma nos descubren a la par
unas escenas costumbristas, sencilla y bellamente expuestas cargadas de
emoción y sentimiento, no exentas sin embargo, de información cultural
fidedigna.
«Este libro adquiere toda la importancia de un museo sentimental en el que
podamos adentrarnos gozosamente en busca de la más pura identidad de un
pueblo, cuya señas de pacifismo y nobleza han atraído siempre la atención
de los estudiosos de su historia y tradiciones.» (Rafael Arozarena Doblado,
Premio Canarias de Literatura)
Ángeles Violán y Rafael Arozarena: Guía Naïf de Costumbres Canarias,
en tres idiomas, ilustrado con 45 imágenes, edición en tapa dura, 84 pag. a todo
color, p.v.p. en Canarias: 24,- Euro (sin IVA)
ISBN 978-84-933108-6-8 (castellano)
ISBN 978-84-933108-9-9 (alemán)
ISBN 978-84-933108-8-2 (inglés)
Muestra
de lectura: "Guía Naïf de Costumbres Canarias"
EL CHORRO
Ángeles Violán
Gracias a su altura la isla de Tenerife es
rica en agua. Las nubes que llegan empujadas por los vientos alisios se
detienen en su choque con el farallón que forma la cordillera central. Así
las laderas montañosas del norte de la isla permanecen húmedas y
frondosas. Por sus barrancos discurren manantiales suficientes para
mantener una vegetación que en ocasiones ha sido citada como paradisíaca.
Aparte de las aguas superficiales provenientes de un régimen natural de
lluvias, la isla cuenta con depósitos subterráneos que se originan por la
infiltración provocada al derretirse la nieve del Teide. Para el
aprovechamiento de estas aguas se perforan los diques rocosos de
contención abriendo profundas galerías horizontales hasta dar con el
preciado líquido.
El agua una vez surge es canalizada para regar las fincas o abastecer a
los pueblos y ciudades.
En las principales villas de la isla, las fuentes públicas adquieren
cierta categoría monumental y a veces consisten en piletas que, aparte de
su función utilitaria, cumplen como ornato en plazas y jardines. Pero en
los aledaños de los pueblos encontramos la verdadera fuente de
abastecimiento público que las más de las veces consiste en un simple muro
o lápida vertical de donde surge el grifo y un pequeño poyo para colocar
el recipiente que ha de recoger el agua.
A estas fuentes simples y prácticas se las denomina
"chorros" y es frecuente ver filas o corros de mujeres que esperan mientras se llenan sus
vasijas. El tiempo se aprovecha comentando las normales vicisitudes
domésticas o el estado de las cosechas entre otros asuntos que puedan ser
noticiables, o simplemente se charla alegremente para pasar el rato de
reunión. El "Chorro" es casinillo obligado.
Para la recogida del agua era típico acudir con tinajas de barro de
artesanía isleña, tallas o redomas panzudas de cuello corto, boca estrecha
y sin asas que se transportaban en la cabeza con gran habilidad. No sería
de extrañar que esta costumbre de mantener el cuerpo erguido para guardar
el equilibrio del recipiente cargado de agua tuviera alguna influencia en
el paso sosegado y elegante de la mujer canaria, cuya figura en su labor
de aguadora nos trae el recuerdo de las gentiles canéforas de Grecia.
Rafael Arozarena
MUJERES CALANDO
Ángeles Violán
Entre las labores artesanas de las islas son
famosos los calados de Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura, donde se
confeccionen manteles, centros de mesa, blusas, etc. Existen variedades de
calados como son: el fino, en hebra, en galleta o en madrigal. El trabajo
de las caladoras consiste en sacar hilos de una pieza de tela y dejarla
preparada para trabajar el calado con aguja e hilo resistente. De las
manos habilidosas y el buen gusto de las caladoras, que trabajan con
extraordinaria paciencia, surgen verdaderas obras artísticas transformando
la simple pieza de tela en una espuma de filigranas que, ya sea colcha o
mantel, servirá como una valiosa muestra de laboriosidad y elegancia en
los hogares isleños.
Aparte de los calados existen otras labores
típicas que han dado fama a los pueblos donde se realizan. Así tenemos los
bordados de Fuencaliente, Las Breñas y Mazo en la isla de la Palma. Desde
muy jóvenes, las mujeres canarias aprenden el arte del bordado y no es
difícil encontrar en los hogares isleños alguna jovencita que pasa el
tiempo junto a la ventana, entretenida con su “tambor de bordar„ mientras
espera al novio.
En la isla de la Palma donde se encuentra en
la actualidad el núcleo más importante de la elaboración de la seda. Desde
la cría del gusano, el tratamiento del capullo para extraer la hebra,
hasta la confección total de pañuelos, mantillas y vestidos, son labores
que han dado fama al pueblo de El Paso.
En Mazo, otro pueblo palmero, se trabajan “las
traperas„, otra artesanía de tejidos típica de Canarias, con la que se
hacen alfombras, alforjas y edredones.
También son apreciadas las labores que surgen
de los telares de las islas de El Hierro y La Gomera.
Rafael Arozarena
ALFOMBRAS DE FLORES
Ángeles Violán
En la villa de La Orotava se celebra con gran
solemnidad la festividad del Corpus Christi. Para el paso de la procesión
de la Sagrada Forma se sigue la tradicional costumbre de cubrir las calles
con alfombras de flores. Es un exponente más de la sensibilidad artística
de la ciudad. La inclinación del terreno propicia la visión de los tapices
florales como si fuesen cuadros dispuestos en caballetes. La idea de estas
ofrendas surgió de la familia Monteverde, que en el año 1847 que adornó la
calle con un sencillo y bello tapiz de pétalos multicolores para el paso
de la Sagrada Forma.
Posteriormente otros vecinos de la ciudad rivalizaron en la confección de
estos artísticos cuadros hasta crear una bella tradición.
Estas alfombras se confeccionan con pétalos de diversas flores y brezos
desmenuzados que forman un césped de relleno entre los variados dibujos o
temas artísticos. A lo largo de las calles los tapices se unen con
pasillos de guirnaldas que son nombrados "corridos" o "saragatas".
Las vías engalanadas forman un collar florido que tiene por broche el gran
tapiz de la plaza del Ayuntamiento. Aquí la gran alfombra se realiza con
tierras de diferentes colores extraídas de las Cañadas del Teide.
La Confección de esta gran obra de arte es tradicional desde el año 1906,
que se inició como ofrenda y delicada salutación a S.M. Alfonso XIII con
motivo de su real visita a la Villa.
Una vez que pasa la solemne procesión, la muchedumbre que la sigue y más
tarde el viento, deshacen aquellas trabajosas y únicas obras de arte. Mas
no importa que los pétalos se dispersen por la ciudad y los dibujos se
deshagan: La ciudad le ha brindado al Corpus Christi el elegante y
perfumado homenaje de sus flores.
Rafael Arozarena
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