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Última revisión: 05 de febrero de 2008





 

Guía Naïf de Costumbres Canarias

El libro lleva 45 cuadros de pintura naïf de Ángeles Violán y 32 temas del costumbrismo canario.

24,- Euro en Canarias

 

 

 

 

NOVEDAD

Esta Guía Naïf de Costumbres Canarias, ha sido un proyecto ideado y hecho realidad por Ángeles Violán Acevedo, pintora tinerfeña que cultiva el arte Naïf, estilo ingenuo y popular, como forma artística de expresión, quien también nos descubre su faceta literaria.

Cuenta además con la importante y excelente colaboración del reconocido escritor, poeta y novelista Rafael Arozarena Doblado, Premio Canarias de Literatura, así se conjugan en perfecta simbiosis Arte y Literatura.

El pincel y la pluma nos descubren a la par unas escenas costumbristas, sencilla y bellamente expuestas cargadas de emoción y sentimiento, no exentas sin embargo, de información cultural fidedigna.

«Este libro adquiere toda la importancia de un museo sentimental en el que podamos adentrarnos gozosamente en busca de la más pura identidad de un pueblo, cuya señas de pacifismo y nobleza han atraído siempre la atención de los estudiosos de su historia y tradiciones.» (Rafael Arozarena Doblado, Premio Canarias de Literatura)

Ángeles Violán y Rafael Arozarena: Guía Naïf de Costumbres Canarias, en tres idiomas, ilustrado con 45 imágenes, edición en tapa dura, 84 pag. a todo color, p.v.p. en Canarias: 24,- Euro (sin IVA)

ISBN 978-84-933108-6-8 (castellano)

ISBN 978-84-933108-9-9 (alemán)

ISBN 978-84-933108-8-2 (inglés)

 

Muestra de lectura: "Guía Naïf de Costumbres Canarias"

 

EL CHORRO

Ángeles Violán

Gracias a su altura la isla de Tenerife es rica en agua. Las nubes que llegan empujadas por los vientos alisios se detienen en su choque con el farallón que forma la cordillera central. Así las laderas montañosas del norte de la isla permanecen húmedas y frondosas. Por sus barrancos discurren manantiales suficientes para mantener una vegetación que en ocasiones ha sido citada como paradisíaca.

Aparte de las aguas superficiales provenientes de un régimen natural de lluvias, la isla cuenta con depósitos subterráneos que se originan por la infiltración provocada al derretirse la nieve del Teide. Para el aprovechamiento de estas aguas se perforan los diques rocosos de contención abriendo profundas galerías horizontales hasta dar con el preciado líquido.

El agua una vez surge es canalizada para regar las fincas o abastecer a los pueblos y ciudades.

En las principales villas de la isla, las fuentes públicas adquieren cierta categoría monumental y a veces consisten en piletas que, aparte de su función utilitaria, cumplen como ornato en plazas y jardines. Pero en los aledaños de los pueblos encontramos la verdadera fuente de abastecimiento público que las más de las veces consiste en un simple muro o lápida vertical de donde surge el grifo y un pequeño poyo para colocar el recipiente que ha de recoger el agua.

A estas fuentes simples y prácticas se las denomina "chorros" y es frecuente ver filas o corros de mujeres que esperan mientras se llenan sus vasijas. El tiempo se aprovecha comentando las normales vicisitudes domésticas o el estado de las cosechas entre otros asuntos que puedan ser noticiables, o simplemente se charla alegremente para pasar el rato de reunión. El "Chorro" es casinillo obligado.

Para la recogida del agua era típico acudir con tinajas de barro de artesanía isleña, tallas o redomas panzudas de cuello corto, boca estrecha y sin asas que se transportaban en la cabeza con gran habilidad. No sería de extrañar que esta costumbre de mantener el cuerpo erguido para guardar el equilibrio del recipiente cargado de agua tuviera alguna influencia en el paso sosegado y elegante de la mujer canaria, cuya figura en su labor de aguadora nos trae el recuerdo de las gentiles canéforas de Grecia.

Rafael Arozarena
 

MUJERES CALANDO

Ángeles Violán

Entre las labores artesanas de las islas son famosos los calados de Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura, donde se confeccionen manteles, centros de mesa, blusas, etc. Existen variedades de calados como son: el fino, en hebra, en galleta o en madrigal. El trabajo de las caladoras consiste en sacar hilos de una pieza de tela y dejarla preparada para trabajar el calado con aguja e hilo resistente. De las manos habilidosas y el buen gusto de las caladoras, que trabajan con extraordinaria paciencia, surgen verdaderas obras artísticas transformando la simple pieza de tela en una espuma de filigranas que, ya sea colcha o mantel, servirá como una valiosa muestra de laboriosidad y elegancia en los hogares isleños.

Aparte de los calados existen otras labores típicas que han dado fama a los pueblos donde se realizan. Así tenemos los bordados de Fuencaliente, Las Breñas y Mazo en la isla de la Palma. Desde muy jóvenes, las mujeres canarias aprenden el arte del bordado y no es difícil encontrar en los hogares isleños alguna jovencita que pasa el tiempo junto a la ventana, entretenida con su “tambor de bordar„ mientras espera al novio.

En la isla de la Palma donde se encuentra en la actualidad el núcleo más importante de la elaboración de la seda. Desde la cría del gusano, el tratamiento del capullo para extraer la hebra, hasta la confección total de pañuelos, mantillas y vestidos, son labores que han dado fama al pueblo de El Paso.

En Mazo, otro pueblo palmero, se trabajan “las traperas„, otra artesanía de tejidos típica de Canarias, con la que se hacen alfombras, alforjas y edredones.

También son apreciadas las labores que surgen de los telares de las islas de El Hierro y La Gomera.

Rafael Arozarena
 


ALFOMBRAS DE FLORES

Ángeles Violán

En la villa de La Orotava se celebra con gran solemnidad la festividad del Corpus Christi. Para el paso de la procesión de la Sagrada Forma se sigue la tradicional costumbre de cubrir las calles con alfombras de flores. Es un exponente más de la sensibilidad artística de la ciudad. La inclinación del terreno propicia la visión de los tapices florales como si fuesen cuadros dispuestos en caballetes. La idea de estas ofrendas surgió de la familia Monteverde, que en el año 1847 que adornó la calle con un sencillo y bello tapiz de pétalos multicolores para el paso de la Sagrada Forma.

Posteriormente otros vecinos de la ciudad rivalizaron en la confección de estos artísticos cuadros hasta crear una bella tradición.

Estas alfombras se confeccionan con pétalos de diversas flores y brezos desmenuzados que forman un césped de relleno entre los variados dibujos o temas artísticos. A lo largo de las calles los tapices se unen con pasillos de guirnaldas que son nombrados "corridos" o "saragatas".

Las vías engalanadas forman un collar florido que tiene por broche el gran tapiz de la plaza del Ayuntamiento. Aquí la gran alfombra se realiza con tierras de diferentes colores extraídas de las Cañadas del Teide.

La Confección de esta gran obra de arte es tradicional desde el año 1906, que se inició como ofrenda y delicada salutación a S.M. Alfonso XIII con motivo de su real visita a la Villa.

Una vez que pasa la solemne procesión, la muchedumbre que la sigue y más tarde el viento, deshacen aquellas trabajosas y únicas obras de arte. Mas no importa que los pétalos se dispersen por la ciudad y los dibujos se deshagan: La ciudad le ha brindado al Corpus Christi el elegante y perfumado homenaje de sus flores.

Rafael Arozarena
 

 

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