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Última revisión: 31 de enero de 2010

 Libro de divulgación

 

 

 

 

 

 

 

Auf den Spuren der Ureinwohner. Ein archäologischer Reiseführer für die Kanaren

Tras las huellas de los aborígenes. Una guía etnoarqueológica de Canarias
De Harald Braem

Emocionantes rutas de exploración por Tenerife, Gran Canaria, La Palma, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura. El reconocido autor de libros y realizador televisión Harald Braem lleva investigando 25 años en las islas Canarias. Acompáñele tras las huellas de los aborígenes canarios a lugares de culto, cuevas guanches, pirámides y participe de su apasionante aventura para descifrar los misteriosos símbolos de una cultura enigmática ya desaparecida...

Harald Braem resume brevemente las más importantes teorías arqueológicas sobre el origen de los guanches. ¿Qué nos dicen momias, conchas de moluscos y basura doméstica sobre la vida de los aborígenes? Pirámides y grabados rupestres – ¿existe algo parecido en otras culturas? Tagorores, lugares de culto, cuevas guanches y más información sobre los pobladores prehispánicos. Sitios de interés, museos, consejos prácticos y bibliografía.

224 páginas, con 12 mapas, 34 fotos y más de 40 ilustraciones:

ISBN 978-84-934857-3-3, p.v.p. en Canarias 12,80 EUR

 

Solamente disponible en lengua alemana

 

 Muestra de lectura

Los guanches: ¿mil preguntas y ninguna respuesta satisfactoria?

Quien pase sus vacaciones en las islas Canarias, encontrará en todas partes referencias a la antigua civilización guanche: en periódicos, libros, revistas, museos, monumentos, carteles publicitarios, y en ocasiones incluso en plena calle… Sin embargo, estas referencias a menudo confunden más que ilustran, dado lo contradictorio de las declaraciones vertidas por científicos, políticos y representantes de los medios. Algunos expertos afirman que las Canarias están habitadas desde hace unos 18.000 años, mientras otros sostienen que desde hace sólo 5.000; y hay quien sitúa dicha fecha en el reciente 500 a. de C., e incluso más tarde, en época romana, cuando supuestamente una galera de esclavos escapó de su triste destino y se instaló en estas islas. No obstante, esta última afirmación no puede ser probada por ningún testigo, puesto que a todos se les había cortado la lengua. Los primeros pobladores pudieron ser tanto bereberes como vikingos o aztecas, o hasta supervivientes de la mítica civilización de la Atlántida. Y luego están esas enigmáticas pirámides de Tenerife y La Palma…

Resumiendo: no resulta sencillo revisar detenidamente todas estas teorías y especulaciones y obtener una visión de conjunto medianamente objetiva sobre el asunto. Es justo por esta razón por la que he decidido escribir este libro. Desde hace 25 años he realizado mis investigaciones en las Canarias, donde he vivido varios años, y dados mis otros viajes de estudios (Egipto, África del Norte, Mediterráneo, Irlanda, Altai, Siberia, etc.), me considero capacitado para establecer comparaciones que en cierta medida me llevan a sorprendentes conclusiones.

Sin renunciar a la debida exactitud científica, en mis libros atribuyo una gran importancia a la utilización de un lenguaje sencillo y comprensible y a un enfoque estructurado. En consecuencia, no pretendo que leer esta obra se convierta en una ardua tarea sino en una oportunidad para pasar un buen rato, adquirir ciertos conocimientos y recabar útiles consejos.

Hombres primitivos rubios y enigmáticos

Los misteriosos y legendarios habitantes primigenios de las islas Canarias llegaron a estas “islas afortunadas” por mar y fundaron una serie de reinos. Eran hombres y mujeres de pelo rubio, gran estatura y ojos azules. Los hombres lucían espesas barbas y las féminas destacaban por su gran belleza. Y a pesar de que a la llegada de los conquistadores españoles en el S. XV aún vivían como en la Edad de Piedra, poseían conceptos morales distintivos y una religión que pueden ser motivo de reflexión para nuestra actual generación…

Pero, ¿quiénes eran?, ¿de dónde venían?, ¿cómo transcurría su vida en estas islas de clima benigno? ¿Conocían el arte de la navegación?, y de ser así, ¿pudieron llegar acaso hasta América en la noche de los tiempos y recibían visitas regularmente de dicho continente?, ¿procedían de los egipcios, los fenicios o los cartagineses?, ¿acaso son sus antepasados? ¿Son en definitiva las islas Canarias los restos de la mítica Atlántida, que yace supuestamente en el fondo del océano?

Éstas y otras preguntas son las que pretende contestar este libro. La exploración de las huellas y vestigios se basa en fuentes y crónicas fiables, en narraciones y relatos procedentes de manuscritos desaparecidos y redescubiertos elaborados por testigos presenciales, así como en la arqueología experimental y en hallazgos concretos que se pueden inspeccionar situados en numerosos enclaves del archipiélago. Mapas, ilustraciones y fotografías complementan la investigación, que es sin duda de gran calado, pero que queda por fuerza incompleta, dada la continua aparición, casi a diario, de nuevos e inusuales descubrimientos. Tan pronto encuentra un submarinista italiano esculturas olmecas sorprendentemente bien conservadas en las aguas costeras poco profundas de Fuerteventura, que hacen devanarse los sesos a los expertos, como se topa un grupo de arqueólogos con menhires, cruces de piedra y bien pertrechadas momias, o se descubren peculiares petroglifos y caracteres de escritura sólo comparables a los encontrados en Irlanda, la Bretaña…o Suramérica.

Por consiguiente, el presente libro no va dirigido al turista convencional, sino a todos aquellos que no han olvidado su capacidad de asombro, y como no, a los interesados en la historia del arte, la arqueología, la etnología y la antropología; al turista individual que sabe que al llegar a las islas Canarias no está visitando unas simples islas de vacaciones, sino más bien lo que fue la cuna de una cultura occidental desaparecida y misteriosa, un museo al aire libre de la Edad de Piedra, un modo de vida primitivo que ha llegado hasta nuestros días en forma de ciertos vestigios ubicados en apartados rincones de la geografía insular.

Las primeras crónicas

A lo largo de la historia, las islas Canarias han recibido muchos nombres: Campos Elisios, Mansión de los Bienaventurados, Atlántida, Islas Afortunadas, Purpuranias y Jardín de las Hespérides, entre otros. Griegos y romanos, cartagineses y egipcios, fenicios y árabes reportaron su existencia, y estas descripciones – revestidas de un halo místico – atrajeron posteriormente a otros pueblos navegantes: normandos, genoveses, portugueses, españoles y mallorquines. Todos ellos deseaban tomar posesión de aquellas fértiles islas bendecidas con un clima paradisíaco, por lo que entraron en conflicto armado con sus habitantes autóctonos omitiendo sus inalienables derechos y justas reivindicaciones. A éstos les precedieron los piratas ingleses, franceses, holandeses y mauritanos, cuyo anhelo incontenible eran los tesoros y esclavos allí presentes, que devastaron y saquearon las islas “felices” y aterrorizaron sus costas. Jean de Bethencourt y Le Clerc estuvieron aquí, así como el Capitán Cook, Sir Francis Drake, Nelson, John Hawkins y Blake, y fue en estas latitudes donde los conquistadores españoles pusieron a prueba su posterior y metódico sometimiento de los pueblos indígenas de Centroamérica y Suramérica; desde aquí zarpó Cristóbal Colón en su viaje de conquista del Nuevo Mundo…

Uno de los relatos más conocidos de estas islas se la debemos a Platón, el gran filósofo griego, que se basaba a su vez en documentos escritos por sacerdotes egipcios. Sus descripciones son tan peculiares y al mismo tiempo tan sorprendentemente detalladas (el filósofo conocía ya la existencia de América) que he decido incluir algunos extractos de dicho relato en este libro.

Pero, ¿cómo adquirieron las islas Canarias en realidad su nombre actual? También en este caso nos encontramos con afirmaciones contradictorias. Hay quien sostiene que el nombre proviene del latín “canere” (cantar) y aluden al canario, el pájaro cantarín, que habría sido el inspirador del topónimo insular. Otros afirman que dicho nombre es un simple préstamo lingüístico que se remonta a los tiempos de Ptolomeo y Plinio, cuando en las vecinas costas marroquíes existía el “Cabo Caunaria” (en el actual supuesto emplazamiento del Cabo Bojador). Sin embargo, la teoría más plausible es que el archipiélago recibió su nomenclatura de la mayor de las islas del archipiélago, Gran Canaria, puesto que se afirma que dicha isla estaba plagada de perros salvajes de gran tamaño. En efecto, había una profusa población de perros en la isla (pero, como han demostrado los esqueletos encontrados en ciertos yacimientos, no eran ni de lejos de un tamaño tan colosal como se afirma), de la cual aún quedan muchos ejemplares. El nombre de “isla de los perros” (del latín “canis”) no se refiere simplemente a una particularidad de la fauna, sino más bien a un componente importante de la religión y el misticismo de los antiguos pueblos: los canes eran ya en aquellos tiempos los primeros y más fieles acompañantes de los hombres. Lo que es aún más, estos animales actuaban como mensajeros y vigilantes del reino de los muertos: aquel situado en las lejanas islas occidentales de los Bienaventurados, las islas de la Eterna Juventud y de la Vida Eterna. Curiosamente, esta creencia se extendió por todas las principales culturas del Mundo Antiguo. ¿Vuelve a ser esta cita una referencia a la hundida civilización de la Atlántida, en la cual, según la leyenda, el hombre aprendió a domesticar a los primeros animales?

No lo sabemos a ciencia cierta, pues éste es otro de los enigmas no resueltos. Sólo nos queda la posibilidad de seguir atónitos las impactantes huellas de los aborígenes isleños, y aprovechar la oportunidad de aprender algo más de nosotros mismos y de nuestra historia reciente...


 

ÍNDICE "TRAS LAS HUELLAS DE LOS ABORÍGENES"

Los guanches: ¿mil preguntas y ninguna respuesta satisfactoria? 11

Hombres primitivos rubios y enigmáticos 13

Las primeras crónicas 15

¿Quiénes eran y de donde venían? 17
1. El mito de la Atlántida 17
2. Los bereberes insulares (La teoría del África blanca) 23
3. La teoría de los mariscadores portugueses 26
4. La teoría de la Europa noroccidental 28
5. La teoría de América 30
6. La teoría de la cultura atlántica 32

¿Cómo llegaron a las islas Canarias? 41

Así vivían los antiguos canarios 51
Viviendas 51
Animales domésticos y alimentación 53
Ropas y ornamentación 54
Herramientas y enseres domésticos 54
Armas y combates 60
Deportes, cantos y danzas 60
Orden social 61
Organización política 63
Estatus de la mujer 65
Medicina 67
Sepultura y momificación 68
Religión 73
Lengua 77
Petroglifos y escritura 78

Descubrimiento de las islas 89

El Terra X redescubre las islas 93

Pirámides 97

Consejos prácticos para el viaje y la orientación in situ 101

Exploración de los vestigios 105
La Palma 106
El Hierro 132
La Gomera 143
Tenerife 154
Gran Canaria 164
Fuerteventura 184
Lanzarote 190

Breve léxico guanche 198

Cronología 202

Observaciones 204

Glosario 207

Bibliografía 211

 



 

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