Opinión
Canarias, el sueño visitante. Libro de lecturas
canarias, bilingüe español-alemán
Reseña de Carlos Müller (Colonia/Las Palmas de Gran Canaria)
Parece como si los alemanes
se hubieran puesto a redescubrir las Canarias, y esta vez, aparte de visitar
pueblos, playas y paisajes, incluso se van percatando de sus habitantes que
de vez en cuando escriben algo. Esto es lo más notable de este libro que
desde hace algún tiempo se encuentra en las librerías insulares. Lleva una
cubierta de papel con una bella fotografía de La Graciosa vista desde El
Mirador, la cubierta de tapa dura debajo está adornada con otra fotografía
del Teide a contraluz.
Hablamos de la publicación
Kanarisches Lesebuch. Texte & Bilder textos e imágenes (editado por
Wulf Göbel, Claudia Gehrke y Alberto Linares), un libro canario-alemán que
hace poco se ha publicado.
Lo más notable sin embargo
de este libro es que está en riguroso bilingüe alemán-español. El comprador
que domine sólo una de las lenguas no adquiere sino medio libro, lo que
quiere decir que en un principio está dedicado a la creciente parroquia de
canarios y alemanes que al menos leen en los dos idiomas.
De todos modos, el precio
de unos 24 euros es perfectamente justificado hasta para medio libro. En
total tiene 512 páginas y una gran cantidad de reproducciones y fotografías
en color. Hay que reconocer que es un bello libro como objeto, sólidamente
fabricado y bien impreso.
¿Y qué es lo que se puede
leer? Ahí surge quizá un primer y breve desencuentro. En la portada dice
bien grande Kanarisches Lesebuch, lo que para los lectores alemanes lo
aclara todo. Un Lesebuch ('libro de lectura' según los diccionarios) es un
libro que se puede empezar a leer en cualquier página. Es una alusión a los
recuerdos escolares. En Alemania, durante los primeros años de la segunda
enseñanza, el Lesebuch, renovado en cada curso, fue (y es todavía) la puerta
de entrada para descubrir la literatura por parte de los niños y
adolescentes. Suele ser un libro gordo lleno de poesías, cuentos y
fragmentos de novelas de escritores clásicos y modernos. Para muchos solía
ser la salvación en las clases aburridas durante las cuales leían en el
Lesebuch debajo del pupitre.
El subtítulo Lesebuch
hace directa alusión a este recuerdo de las primeras lecturas. Es un libro
de lecturas varias, variopintas, hasta selváticas. Se abra por donde se
abra, siempre se topa con alguna curiosidad, en ambas lenguas. Desde los
recuerdos de la enseñanza media española sin embargo no existe esta
tradición, o al menos no se recuerdan semejantes libros como el primer
jardín de las delicias de jóvenes lectores. Al faltar este recuerdo puede
que para muchos lectores canarios de hoy el Lesebuch sobre las
Canarias les parezca una miscelánea un tanto caótica, lo que desde el punto
de vista alemán está perfectamente lícito, aceptado y de recuerdo
nostálgico.
La lista de autores,
pintores y fotógrafos que han aportado al libro comprende nada menos que 101
nombres (si los he contado bien), incluidos los de un niño y una niña de 6 y
7 años que han contribuido con sus dibujos. Y por fin cabe la posibilidad
para el lector alemán interesado en algo más que playa, discoteca y pescado
frito cuando visita las islas de leer a... (cambiar de gafas, las breves
biografías de los autores están en una letra minúscula) Emeterio Gutierrez
Albelo, Pedro García Cabrera, Juan José Delgado o Roberto Cabrera, por
citar a unos pocos.
Autores
Y al revés. Por fin
lectores canarios pueden echar una ojeada a lo que escribieran algunos
autores alemanes sobre sus islas. Ahí están James Krüss, Janosch, Ernst
Haeckel o Franz von Löher, por citar también a unos pocos y ya clásicos.
Evidentemente son muchos menos, la percepción de las Canarias en Europa a
nivel literario al fin y al cabo está empezando. Por eso la mayor parte de
los colaboradores alemanes en el libro son más bien artistas plásticos,
autores de literatura de viaje o fotógrafos, pertinaces aficionados y/o
habitantes de las islas, todos a un alto nivel, empezando por la editora y
propietaria de la editorial Konkursbuchverlag Claudia Gehrke.
De todos modos, un poco de
orden sí que hay. El índice comienza, saltando poco menos por encima de un
prólogo mínimo, con Ankommen (llegar), luego siguen siete grandes
capítulos de los cuales cito sólo los títulos españoles (recordando: el
libro es de un riguroso bilingüe): "La mar, el mar", "Mis lugares mágicos",
"En el camino", "Encuentros", "Vivir en las islas", "Sobre literatura",
"Estar de fiesta" y "Despedidas". En fin, un orden desordenado lleno de
sorpresas como las breves memorias de Gerta Neuroth sobre cómo llegó a
traducir Mararía al alemán y un largo texto de Rafael Arozarena,
Memorias de un joven naturalista, poesías sueltas, y así en
adelante, página por página, siempre salta alguna sorpresa: reproducciones
de viejísimas postales nostálgicas, pinturas, fotografías, dibujos... El
libro es además un encanto visual.
Queda la pregunta,
especialmente interesante para la pequeña comunidad de los que nos batimos
más o menos bien en las dos lenguas: ¿Y cómo están las traducciones? Del
español al alemán y viceversa. Hay que reconocer, dentro de lo poco que he
podido leer hasta el momento, que están bastante bien, aunque a veces salta
el temido "apagón“ del traductor, el terrible momento cuando a posteriori
uno se da cuenta de que entendió una palabra o un pasaje de una manera
completamente equivocada. Así le pasó a Nicola Gehrke en la página 159,
cuando no se da cuenta de que La Vuelta de los Pájaros es nombre de
un lugar al cual no es posible - ni necesario - traducir. Menudencias.
Lo que sí deja un boquete
abierto es la curiosa insignificancia de la dimensión histórica de las islas
en el libro. No es que falte por completo, los textos de Haeckel y von Löher
y las muchas postales antiguas dan alguna idea de que las Canarias tienen
tras de sí alguna historia, pero en un principio esta perspectiva está
excluida. Nada de la prehistoria, nada de las investigaciones arqueológicas,
nada de la conquista y poblamiento pos-conquista, nada de las Canarias como
primer experimento colonial europeo, nada de Colón y las relaciones con "Las
Indias“, nada de la emigración canaria, nada sobre la Guerra Civil... una
actitud frente a la historia de las ínsulas que casi tiene algo de
despectivo. ¿O fue conscientemente excluida para no inflar el libro a
dimensiones ya no manejables? Sea como haya sido, lo que predomina es la
visión y descripción del presente, con mínimas retrospectivas históricas.
Encantador por un lado, por las nuevas visiones de las realidades isleñas
que surgen de la "mirada ajena“ de los autores alemanes; y al mismo tiempo
un tanto insatisfactorio por el vacío en derredor de tantos temas dejados en
la penumbra.
¿Entonces qué? ¿Qué
artificio lleno de sorpresas armaron entonces los tres editores? Yo diría
que es un libro-golondrina que puede que anuncie un verano. En todo caso lo
que no vale es la curiosa coincidencia de una palabra idéntica en el léxico
español y alemán: leer. Lo que significa en español no hace falta
explicarlo; en alemán curiosamente significa 'vacío', cosa que para el libro
comentado no es válido. Canarias-Kanarisches Lesebuch (libro de lecturas
canarias) es un bello ejemplo de aproximación entre culturas tan cercanas y
tan ajenas entre sí como la alemana y la canaria; es efectivamente un libro
para leer (en español) y no es nada leer (en alemán). Ah, ¿si vale la pena
el libro? Por supuesto, no se lo pierdan. Y vayan tomando ejemplo. ¿Qué les
parece un libro de cuentos canarios en alemán (e inglés y francés y sueco
y...)? Podría tener interés hasta comercial, para no perder de vista la base
económica de la literatura, y además ahora que en la 58 Feria Internacional
del Libro en Frankfurt el Gobierno de Canarias instaló un hermoso puesto
representativo de las Islas y sus literaturas, lo que quiere decir que
continuarán yendo a Frankfurt cada año en octubre como debe ser para una
literatura que se precie. ¡Por fin! Aplauso sincero por el comienzo.
(Karl J. Müller, en marzo 2006)
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